Ajustes razonables por tipo de discapacidad: ejemplos concretos para el aula
Por Super Administrador ·
Uno de los componentes más importantes del PIAR (Plan Individual de Ajustes Razonables) es precisamente lo que le da el nombre: los ajustes razonables. Definirlos bien no es fácil: muchos docentes caen en frases genéricas que no le sirven al estudiante ni cumplen con lo que exige el Decreto 1421 de 2017.
Esta guía le da ejemplos concretos de ajustes razonables organizados por tipo de discapacidad o condición, listos para adaptar a su PIAR.
¿Qué es un ajuste razonable?
El Decreto 1421 define los ajustes razonables como las "acciones, adaptaciones, estrategias, apoyos, recursos o modificaciones necesarias y adecuadas" para que el estudiante con discapacidad pueda acceder al proceso educativo en igualdad de condiciones.
Un ajuste razonable no significa bajar el nivel académico, eximir al estudiante de los contenidos del grado ni hacer un currículo completamente diferente.
Un ajuste razonable sí significa cambiar la forma de presentar el contenido, adaptar los tiempos y materiales, y modificar los criterios de evaluación para medir el aprendizaje real, no las barreras.
Ajustes razonables para discapacidad visual
En el aula
Textos ampliados en letra de al menos 18 puntos para baja visión
Materiales en sistema Braille (con apoyo de tiflología cuando esté disponible)
Acceso a lector de pantalla o software de magnificación en dispositivos
Ubicación en primera fila, cerca de la fuente de luz natural
Descripciones verbales detalladas de imágenes, gráficos y mapas
En la evaluación
Pruebas orales o en formato de audio según el grado de la condición
Tiempo adicional del 30-50%
Asistencia de un lector o amanuense cuando sea necesario
Ajustes razonables para discapacidad auditiva
En el aula
Intérprete de Lengua de Señas Colombiana (LSC) cuando el estudiante es sordo señante
Materiales visuales complementarios para toda explicación oral
Subtítulos o transcripciones de videos y audios
Hablar siempre de frente al estudiante, con buena iluminación en el rostro del docente
Verificar comprensión de instrucciones antes de iniciar actividades
En la evaluación
Instrucciones en formato escrito y visual, no solo oral
Alternativas visuales para preguntas que requieran escuchar un audio
Ajustes razonables para discapacidad cognitiva o intelectual
En el aula
Instrucciones simples, cortas y en pasos secuenciales numerados
Uso de pictogramas y apoyos visuales como complemento al texto
Actividades con materiales concretos y manipulables
Repetición y práctica estructurada antes de introducir nuevos contenidos
Agrupación con pares que puedan apoyar (aprendizaje entre iguales)
En la evaluación
Evaluaciones cortas, divididas en varios momentos durante la jornada
Preguntas de selección múltiple o respuesta gráfica como alternativa a la escritura extensa
Evaluación basada en desempeño y demostración práctica, no solo en prueba escrita
Rúbricas adaptadas al nivel real de desempeño del estudiante
Ajustes razonables para Trastorno del Espectro Autista (TEA)
En el aula
Rutinas claras y predecibles — avisar con anticipación cualquier cambio en la jornada
Espacio tranquilo disponible para trabajo individual cuando hay sobrecarga sensorial
Reducción de estímulos sensoriales (luz, ruido, texturas) cuando sea posible
Instrucciones literales y directas — evitar metáforas o ironía sin explicación previa
Agenda visual del día disponible en el espacio de trabajo del estudiante
En la evaluación
Tiempo adicional con posibilidad de pausas planificadas
Ambiente silencioso y libre de distractores visuales
Posibilidad de evaluación oral individual con el docente cuando lo requiera
Ajustes razonables para TDAH
En el aula
Instrucciones divididas en máximo 2-3 pasos concretos
Apoyo visual constante (tablero, fichas, diapositivas) en todas las explicaciones
Pausas activas de 2-3 minutos cada 20 minutos de trabajo sostenido
Señales no verbales acordadas con el estudiante para redirigir su atención
Ubicación preferencial lejos de ventanas, puertas y fuentes de ruido
En la evaluación
Tiempo adicional del 25-50% en evaluaciones escritas
División de la prueba en partes más cortas cuando sea posible
Permitir el uso de apuntes organizados durante la evaluación
Cómo registrar los ajustes en el PIAR correctamente
La clave está en ser específico. Evite frases como "se le dará apoyo personalizado" — escriba exactamente qué apoyo, cuándo, cómo y quién lo da.
❌ Incorrecto: "Se le darán adaptaciones en la evaluación."
✅ Correcto: "El estudiante dispondrá de tiempo adicional del 30% en todas las evaluaciones escritas. Se le permitirá responder de forma oral cuando la barrera gráfica interfiera con la demostración del conocimiento real."
Con PIAR+, la inteligencia artificial genera estos ajustes de forma específica según el diagnóstico del estudiante y el grado, basándose en las mejores prácticas pedagógicas reconocidas por el MEN. Usted revisa y personaliza según lo que conoce directamente de su estudiante.
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